La primera vez que uno va son sólo perros, pero con el pasar de los sábados son seres irrepetibles : La Colorada, Paul, La Siberiana, Ángela, Blanquita, Zorrita, La Rubia, El Bicho, Van Gogh, La mamma, el Negro, la Saltarina, el Oso, Reinita y otros más.
¿Y qué hacemos allí? Nos repartimos las tareas: limpiamos los caniles, sacamos a pasear a los perros, cada uno con su correa, así toman sol y caminan un poco. Es muy conmovedor ver a los voluntarios mimoseando a los perros, haciéndolos correr, y, como es una calle empedrada por dónde casi no pasan autos, muchas veces nos hemos sentado en ronda a conversar mientras acariciamos a los perros. Ese es un momento que es digno de ver.

También acomodamos el refugio, hacemos reparaciones y vamos soñando en voz alta el sueño de convertir lo precario en algo digno. Entre paseo y limpieza se nos van ocurriendo ideas, alguno recuerda un contacto que será útil y otro dice categóricamente “Yo me encargo”.
Por supuesto que cada uno tiene su mambo, eso es inevitable, pero hemos aprendido a deponer los protagonismos, a escuchar y a ceder en busca de conseguir el objetivo principal que es el bienestar y la felicidad de los perros.

En la actualidad somos una ASOCIACIÓN CIVIL sin fines de lucro llamada "Asociación Pro Amparo Mascota Abandonada" constituida el 8 de abril de 2005 con autorización para funcionar el 28 de julio de 2005 bajo Resolución número 748.-